El término “posicionamiento de marca”, desde la perspectiva del Marketing, Branding y Comunicación, no tiene que ver con el «posicionamiento en buscadores, SEO», ni da información relevante sobre sobre si una marca es líder frente a otras (todas siempre quieren crecer y ganar). Es decir, no nos da información sobre qué marca es primera, segunda y tercera en el ranking.

Por el contrario, el posicionamiento de marca es una percepción que se produce en la mente de los usuarios. Tiene que ver con las características tangibles e intangibles que los consumidores tendemos a relacionar cuando elegimos ciertas marcas. 

Si pensamos en una marca como Coca-Cola, no nos resultará demasiado difícil asociarla con un atributo como la “felicidad”. Con su estrategia de comunicación, Coca-Cola ha conseguido proyectar esta característica que, sin duda, ha calado en nuestras mentes.

Por tanto, cuando hablamos de posicionar una marca, nos referimos a los atributos que estamos tratando de proyectar en la mente de los usuarios, mediante la estrategia de comunicación. El posicionamiento correcto se producirá cuando estemos comunicando con efectividad los atributos deseados.

Descubrir y definir estos atributos puede ser un proceso complejo, y es cuestión de tiempo alcanzar un posicionamiento adecuado.